La importancia de la gratitud

¿Te has puesto a pensar cuáles son las cosas que aumentan la felicidad?, a veces estamos tan ocupados que no nos ponemos a analizar estas cuestiones, lo que realmente nos hace sentirnos felices y plenos, muchas veces son aquellas pequeñas cosas que nos hacen tener una sonrisa como, por ejemplo; pasar una tarde con nuestros padres o abuelos, la sonrisa de nuestros hijos, escuchar nuestra canción favorita, comprar el helado que nos gusta, entre muchas otras cosas. Pero ¿Qué hay de la palabra “gracias” y los tantos sentimientos que involucra?  

Ser agradecidos aumenta la felicidad, esto puede parecer algo lógico y normal para una persona que está acostumbrada o que no tiene dificultad de decirlo, sin embargo, la palabra “gracias” se ha vuelto escasa en nuestro vocabulario. Es realmente raro hoy en día detenerse dos minutos al día para agradecer todo lo que se tiene, en vez de pasarse horas quejándose de lo que no se tiene.  

Si realmente pones en la balanza los activos y los pasivos, te darás cuenta de que hay más para agradecer de lo que pensabas.  

Seguro hay razones de sobra para agradecer: una bonita familia, hijos sanos, amigos que están en las buenas y en las malas, una pareja que te entiende y escucha, un trabajo que te permite vivir, un refrigerador con comida, un hogar para dormir, una cama en la cual descansar, entre un millón de cosas más. ¿Te parece poco? Hay mucha gente en el mundo que no tiene ni la cuarta parte de eso. Es bueno reflexionar y darte cuenta de lo mucho que tienes.  

¿Qué es la gratitud?  

Lo primero que tenemos que dejar en claro es que la gratitud es una fortaleza, ser gratos hace referencia a saber reconocer lo que los demás hacen por nosotros además de agradecer lo que tenemos, la gratitud es una virtud muy fuerte a nivel emocional, tanto como para vivir y sobrevivir en nuestro entorno a nivel relacional.  

Las personas agradecidas se enfocan y priorizan en lo que si tienen y poseen y no en lo que les falta, su pensamiento se centra en todo lo bueno que tienen y los detalles positivos que los rodean, por consecuencia los hace sentirse mucho más felices y salpican esa felicidad a los que tienen alrededor contagiando de actitud positiva.  

¿Ser agradecidos tiene beneficios para nuestra salud?  

La respuesta es sí, existen numerosos estudios e investigaciones que concluyen que ser agradecido mejora la salud, estos beneficios van desde la resistencia emocional y la mejora en la salud física hasta ventajas laborales y mayor empatía. Veamos algunos de ellos:  

  1. Expresar gratitud induce a un comportamiento pro-social, es decir ayuda a tener más expresiones de apreciación y aprobación lo que ayuda a tener mejores relaciones interpersonales.  
  1. Las personas son más agradecidas y capaces de desarrollar relaciones personales mas profundas y duraderas.  
  1. La gratitud nos ayuda a manejar el estrés y nos ayuda a sobrellevar los problemas del día a día. 
  1. Asimismo, la gratitud incrementa la calidad de sueño y la duración de este. La clave esta en irse a dormir y dejar de enfocarte en las preocupaciones que te mantienen despierto y ansioso, más bien te enfocarás en lo bueno que sucedió durante el día, y todo lo bueno que ya tienes en tu vida.  
  1. En general, se ha encontrado que las personas que ponen en practica la gratitud como algo consistente en sus hábitos y en su vida reportan un sistema inmunológico más fuerte y presión sanguínea más baja, niveles más altos de emociones positivas, más felicidad, optimismo y alegría, actúan con más generosidad y más compasión, tienen pocos sentimientos de soledad y aislamiento.  

¿Cómo ser más agradecido?  

Si eres consciente de que te cuesta trabajo ser agradecido de manera habitual, proponte realizar ejercicios básicos para poner en práctica esta fortaleza beneficiosa: 

  • Finaliza el día anotando tres cosas gratas que te hayan pasado: Coloca una libreta en tu mesa de noche, lo importante es que la tengas a la mano y anotes en ellas cosas o detalles gratos que hayan ocurrido durante el día. 
  • Agradece diario a tres personas por alguna contribución realizada: Comienza a practicar el agradecimiento, da gracias por las cosas simples desde abrirte la puerta porque vas con bolsas en mano, cederte el asiento en el transporte público, un saludo de buenos días por la calle, hasta si un coche frena y te cede el paso amablemente, etc.  
  • Sal a dar un paseo de gratitud: Desconecta con todo a tu alrededor y agradece lo que la vida te da, céntrate en los olores, los sonidos, las sensaciones positivas y agradece cada una de ellas.   

Entonces, ¿Qué esperas para empezar a decir “gracias”  en más ocasiones? Una actitud agradecida sin dudar se esparcirá como una semilla con el viento, y quizás, comiences a escuchar más esa palabra en cada esquina, rincón y lugar por donde pasas. ¿No cuesta nada comenzar, verdad? Tendrás garantizada al menos una porción de la felicidad que tanto buscas y no siempre encuentras. Aprovecha para agradecer las cosas buenas de tu vida cuando te levantas o te acuestas.  

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