¿Cómo aumentar tu productividad al máximo?

La vida diaria impone presiones y ritmos de trabajo que detonan el estrés de nuestros colaboradores, contar con buenos hábitos y saber ordenar los procesos rutinarios son parte importante que contribuyen al bienestar y la estabilidad aligerando la carga de trabajo.

Algunos cambios simples pueden ayudarte a mejorar tus labores, te compartimos 6 tips que te ayudarán a sobrellevar mejor la carga de trabajo:

Checklist para el día siguiente: Organiza con notas o recordatorios lo que no puedes posponer o dejar pasar mañana, calcula los tiempos aproximados que te tomará realizar cada actividad y prioriza las tareas. Debes resaltar los logros del día e incluir lo que te falto o lo que pudo salir mejor. Dale orden hoy a lo que puedes hacer mañana.

Aprende a destacar y prioriza: Debes de clasificar tus actividades y descartar lo que no es importante en el momento. Aprende a decir “no” y administra tu tiempo, de esta manera autoimpones, cumpliendo tus plazos en la entrega de algún proyecto o actividad importante.

Enfócate y desconéctate: Debes encontrar tu ritmo de trabajo, controlarlo y regularlo, así sea de trabajo o de relajarse es lo mismo. La cuestión es que encuentres un balance y la oportunidad de saber distinguir donde termina uno y comienza el otro. Las rutinas se pueden volver divertidas o menos complicadas si le pones entusiasmo.

Descansos y entrenamientos: Todos necesitamos un break para recuperarnos y volvernos a enfocar en el trabajo pero esto no quiere decir que dejemos de trabajar, si no que puedes romper la escena para checar tus cosas personales, relajarte, intercambiar ideas, cambiar el enfoque de la actividad, ajustar postura entre muchas otras, el propósito es recargar tus baterías para continuar con más energía.

Organiza tus juntas de trabajo: No hagas una reunión sin un plan, preparación, agenda y propósitos claros esto te ayudará a definir más rápido los temas a tratar más urgentes y darles resolución a la brevedad.

Cuida tus percepciones ambientales: Selecciona el tipo de música adecuada, cuida el orden de tu oficina, automóvil, ajusta tus tiempos de traslados, etc. Parece algo sin importancia pero no lo es, todos los estímulos que recibes detonan o afectan tus niveles de estrés. Nuestros sentidos son canales de contacto con el medio ambiente, lo que vemos, oímos, sentimos, olemos y tocamos nos estimula de manera positiva o negativa.


Es necesario que sepas controlar lo que percibes y no dejar que aspectos de la rutina cotidiana te invadan y afecten al grado que se conviertan en un obstáculo para tu rendimiento.

Aprende a cambiar la página, comenzar de nuevo y abrirte a nuevas ideas. En este presente la vida requiere de más tolerancia, equilibrio, flexibilidad y llevársela con calma. Ve a dormir en paz, cierra el ciclo; y comienza de nuevo.