Balance de Vida: Paz Interior

Hoy en día es común vivir acelerado y sin parar, perseguimos metas sin realmente enfocarnos en las más importantes, lo que nos genera ansiedad más que una satisfacción o realización personal,  este estilo de vida definitivamente no nos ayuda a encontrar nuestra paz interior.

¿Qué es la paz interior?

La paz interior se refiere al hecho de estar mental y espiritualmente en tranquilidad, con suficiente conocimiento y comprensión de sí mismo para mantenerse fuerte frente a la ansiedad o el desequilibrio emocional. 

La felicidad y la paz interior no son algo que encontramos en el exterior, sino dentro de nosotros mismos. Para saber cómo encontrar la paz interior, es necesario comprender que ésta no depende de nada ni nadie, sino de nosotros mismos.  Debemos conocernos, entender  quiénes somos y lo que estamos haciendo aquí. A veces los grandes problemas tienen las soluciones más simples, todos podemos lograr esa paz interior, sólo que, en muchas ocasiones, la agitación mental no nos permite ver más allá de las experiencias, pensamientos y emociones que tenemos en cada momento.

¿Cómo podemos alcanzarla?

Conocerse a sí mismo y encontrar el balance interior requiere de objetivos básicos y esenciales, por lo que te compartiremos 4 claves esenciales para disfrutar en plenitud tu bienestar mental:

  1. Practica la autoconsciencia y la autoobservación

Obsérvate a tí mismo a lo largo del día. No se trata de “mirarte” literalmente, sino de tomar consciencia de aquello que estás experimentando en cada momento: los pensamientos que vienen a tu mente, las emociones que estas experimentando, etc. Así estarás entrenando a la llamada “consciencia testigo”: la parte de ti que observa, sin juzgar.

2. Practica el desapego

Practicar el desapego no significa tener que renunciar a ningún propósito u objetivo. Sino que es la única forma de disfrutar de la verdadera libertad. Sólo desde el desapego puedes actuar libremente para conseguir aquello que deseas. Una vez que has hecho todo lo que estaba en tu mano, suelta y deja ir aquello hacia lo que sentías apego, ya sea un anhelo del pasado, o un deseo sobre el futuro. Suelta y confía. Lo que tenga que ser, será.

3. Gestiona tus emociones

Para poder gestionar las emociones correctamente, es preciso aprender a observarlas e identificarlas. Gestionar tus emociones te ayudará a tener una mejor experiencia de vida y encontrar la calma interior. Tus emociones, correctamente gestionadas, pueden convertirse en tus mejores aliadas para avanzar; pueden actuar de alarma para avisarte de que te estás desviando del camino de la felicidad y la paz interior que buscas.

4. Vive el presente

Uno de los grandes errores que cometemos a lo largo de nuestra vida es condicionar nuestra felicidad y nuestra paz interior a objetivos del futuro, o anclarnos a recuerdos del pasado. Sin embargo, la verdadera felicidad reside en el ahora, en el presente, que es lo único que verdaderamente existe, y donde suceden todas las oportunidades reales de nuestras vidas.

La paz interior y la felicidad van de la mano: si tienes calma interior y armonía en tu vida, de manera natural disfrutarás de una vida repleta de felicidad y paz interior. Cuida tu salud mental ya que es tan importante como la salud física.

#PazInterior #HencoTips #BalanceDeVida

¿Qué es la resiliencia?

En ocasiones la vida nos plantea situaciones que superan nuestras capacidades: una enfermedad, una ruptura dolorosa, la muerte de un ser querido, el fracaso de un sueño anhelado, problemas económicos, entre otras.

Estas circunstancias nos pueden llevar al límite y hacer que nos cuestionemos si tenemos la fuerza y la voluntad necesarias para continuar. Aquí tenemos dos opciones: dejarnos vencer o sobreponernos y salir fortalecidos, apostar por la resiliencia.

¿Qué es la resiliencia?

Resiliencia es la capacidad humana de asumir con flexibilidad situaciones límite, sobreponerse a ellas e incluso salir fortalecidos. Implica reestructurarnos en función de las nuevas circunstancias y de nuestras necesidades. De forma que, las personas resilientes no solo son capaces de sobreponerse a las adversidades que les ha tocado vivir, sino que van un paso más allá y utilizan esas situaciones para crecer y desarrollar al máximo su potencial. Se trata de una manera diferente y más optimista de ver el mundo, conscientes de que después de la tormenta llega la calma.

¿Cómo podemos ser más resilientes?

La resiliencia no es una cualidad innata, no está impresa en nuestros genes, aunque sí puede haber una tendencia genética que puede predisponer a tener un “buen carácter”. La resiliencia es algo que todos podemos desarrollar a lo largo de la vida.

Hay personas que son resilientes porque han tenido en sus padres o en alguien cercano un modelo de resiliencia a seguir, mientras que otras han encontrado el camino por sí solas, desarrollando las habilidades necesarias para enfrentarse a los diferentes retos de la vida. Esto nos indica que todos podemos ser resilientes, siempre y cuando cambiemos algunos de nuestros hábitos y creencias.

RECOMENDACIONES

A continuación, te compartimos algunas recomendaciones sobre cómo centrarte en potenciar tu propia resiliencia y por tanto aumentar tu capacidad de sobreponerte a las circunstancias difíciles.

1. Cree de manera positiva en tus habilidades. La autoestima juega un papel muy importante en afrontar el estrés y recuperarse de acontecimientos difíciles. Recuérdate habitualmente sobre cuáles son tus fortalezas y logros.

2. Encuentra un sentido y propósito a tu vidaEn ocasiones el hecho de enfrentarnos a una tragedia o mal momento nos motiva a buscar y a encontrar un sentido a nuestra existencia, lo que puede tener un papel muy importante en nuestra recuperación. Esto puede incluir el involucrarse más en nuestra comunidad, cultivar nuestra espiritualidad o participar en actividades que sean significativas para uno mismo.

3. Desarrolla una amplia y sólida red socialEl tener personas capaces de dar afecto y soporte alrededor de uno, actúa como un factor de protección en tiempos de crisis. Es importante el tener personas en las que uno pueda confiar, el compartir nuestros sentimientos, obtener ayuda, recibir feedback positivo y juntos encontrar posibles soluciones, es de mucho valor.

4. Di sí al cambioSer flexible es un parte muy importante de la resiliencia. Aprendiendo como ser más adaptables, estaremos mejor equipados a la hora de responder a una crisis vital. La gente resiliente frecuentemente utiliza estos acontecimientos como oportunidades de moverse en direcciones diferentes.

5. Cultiva de manera activa tu optimismoPermanecer optimista durante periodos complicados puede ser difícil, pero mantener un punto de vista esperanzado es una parte sobresaliente de la resiliencia. Pensar positivo nos motiva a comprender que los obstáculos son transitorios y que uno posee las habilidades para enfrentarse a ellos (aunque no los tengamos, los podemos desarrollar).

6. Cuídate, nútrete, acompáñateCuando estamos estresados es fácil que no nos cuidemos tanto y dejemos de lado nuestras propias necesidades, haciendo menos ejercicio y no durmiendo lo necesario. Organízate y saca tiempo para hacer actividades que te gusten. Cuidando de tus propias necesidades, puedes darte un empujón para mejorar tu salud en general y tu resiliencia en particular y así afrontar con garantías tus retos vitales.

7. Desarrolla tus habilidades de solución de problemasAquellos que pueden sacar diferentes soluciones a un problema serán capaces de afrontarlo mejor que aquellos que no. Cuando te enfrentes a un nuevo reto, haz un listado de algunas de las soluciones potenciales al mismo, experimenta con diferentes estrategias y céntrate en desarrollar una vía para aquellos problemas más comunes.

8. Proponte metasCuando te encuentres a ti mismo abrumado por una situación determinada, céntrate en afrontar cada cosa a su momento, de lo más urgente a lo más importante. Haz una lluvia de ideas de las posibles alternativas, y diseña los pasos a seguir para conseguir estas metas.

9. Da pasos para solucionar el problemaEl hecho de esperar a que pase la dificultad suele prolongar las crisis. En vez de eso, comienza a trabajar en resolver ese asunto de manera inmediata. Puede ser que no haya una solución fácil pero siempre hay alternativas posibles para hacerlo más llevadero.


La resiliencia puede llevar un tiempo para ser construida, por lo que no te desmotives si sigues teniendo situaciones que te causan problemas. En realidad, la resiliencia no es algo extraordinario que solo pocas personas poseen, puede ser aprendida por casi todos, así que sigue trabajando en construirla y poco a poco notarás la diferencia.